Revise el estado de las tuberías, para evitar las pérdidas por averías.
Cierre ligeramente las llaves de paso de su vivienda para disminuir el caudal que sale por los grifos.
Almacene agua y haga acopio de líquidos sustituibles: aguas minerales, refrescos, etc.
Ahorre consumo en las labores de limpieza del hogar y de utensilios.
Sólo utilice la lavadora y el lavavajillas cuando esté completa la carga. Procure recuperar el agua de las mismas y empléela en usos que no sean de posible contagio.
Es conveniente usar el inodoro sólo por motivos imprescindibles. Podría introducirse botellas o similares en la cisterna, para reducir su capacidad y ahorrar consumo.
Evite regar las plantas y jardines. El agua es un recurso muy escaso en España.
Las labores de higiene y aseo personal deben cuidarse especialmente procurando no tener el grifo abierto constantemente; el lavabo se puede utilizar taponando el desagüe, siendo suficiente con una tercera parte de su capacidad.
Es preferible ducharse a bañarse, y dúchese abriendo el grifo sólo cuando se proceda a eliminar el jabonado.
Evite los ejercicios físicos que causen gran fatiga y sudoración.
Cuide sus ojos, pues pueden verse afectados por una atmósfera seca.
Si el agua que consume no es de suministro controlado, ni envasada, hiérvala durante quince minutos antes de beberla.
Vigile el perfecto estado de conservación e higiene de sus alimentos.
El agua del lavabo, de la vajilla y otros utensilios de cocina, debe ser tan segura como la bebida.
La sequía afecta a todos los sectores en general (Población, Agricultura, Ganadería, Industria, Servicios sanitarios, turísticos y sociales) de una forma negativa.
Las ciudades sufren grandemente la escasez de agua, debido a la concentración de población y a los altos consumos producidos por las industrias y servicios.
Debe intensificarse la cloración del agua en piscinas y lugares proclives a sufrir contaminación.
No se bañe en lugares donde el agua pueda estar contaminada.
Las autoridades velarán en todo momento por la salubridad pública estableciendo, en cada caso, las correspondientes ayudas y controles epidemiológicos.
Riesgos:
Falta de agua potable y de riego.
Propagación de enfermedades.
Desecación de tierras y zonas húmedas.
Alteración de flora y fauna con reducción de la producción agrícola.
Poca disponibilidad de agua para usos industriales.
Distintas situaciones de sequía, según grados de alerta y alarma:
Situación normal, con previsión de pasar a situación azul en un plazo comprendido entre 10 y 20 días.
Situación en la que se requieren medidas de reducción de suministro de agua a la población sobre el consumo normal y se establecen controles sanitarios.
Situación en la que se establecen inmediatamente restricciones de abastecimiento de agua del 50% sobre el consumo normal, como mínimo, y controles sanitarios de prevención de epidemias, tanto para la población como para la ganadería.
Situación que obliga al suministro de agua mediante recursos ajenos a las localidades afectadas, adoptando medidas sanitarias sobre la población y ganadería.
RECUERDE
Las emisoras de radio y televisión le facilitan información del Instituto Meteorológico y de Protección Civil. Présteles atención.
No propague rumores o informaciones exageradas sobre la situación.
Dirección General de Protección Civil y Emergencias