Técnicas de intervención en accidentes de circulación:
Andrés Viéitez Martín
Oficial del servicio de Prevención y Extinción de Incendios
Comunidad Autónoma de Madrid - España
1.- COORDINACION DE INTERVINIENTES:
1.1.- INTRODUCCIÓN
En la mayor parte de las intervenciones en las que participamos los bomberos, concurren otros servicios relacionados en alguna medida con el siniestro, en el caso de los accidentes de circulación esta interrelación se ve acentuada más que en ningún otro tipo de intervención.
En un accidente de tráfico existe una componente de seguridad policial ya que incide en la circulación vial, un componente sanitario al haber personas heridas y un componente propio de bomberos al requerirse un rescate y/o una prevención.
Desde el punto de vista técnico las funciones de los distintos estamentos están claramente diferenciadas, desde el punto de vista legal y de funcionamiento de los servicios esta diferenciación no siempre está clara o no es fácilmente aceptada por los intervinientes.
En este capítulo vamos a delimitar las funciones propias de cada servicio, si bien somos conscientes de que la realidad de cada región va a condicionar el reparto de estas funciones. En muchas ocasiones la dejadez de funciones de un servicio va a motivar que estas funciones no se realicen o tengan que ser asumidas por otros, con el consiguiente perjuicio para la intervención, en otras ocasiones la demora en la llegada de un servicio o la falta de este servicio implicará igualmente que se asuman las funciones por otros.
Finalmente hemos de comentar que, aún siendo asumidas estas funciones por cada servicio, se requiere una coordinación para evitar acciones contraproducentes o reiterativas, será función de los responsables de cada servicio concurrente establecer esta coordinación y sería recomendable que legalmente existiese un marco de responsabilidades que asignara la responsabilidad global de la emergencia a un único servicio, el de bomberos.
1.2.- FUNCIONES DE LOS SERVICIOS POLICIALES
De forma genérica, la función principal de los servicios policiales es controlar el perímetro exterior de la intervención, en concreto las funciones son:
1.2.1.- CONTROL DEL TR��FICO
Al producirse este siniestro en la vía pública, incide en la circulación de otros usuarios y puede causar un colapso de graves consecuencias, incluso lejos del accidente.
Por tanto deben controlar la circulación en la zona del accidente, que puede estar totalmente suspendida o ralentizada por un estrechamiento, por otra parte han de controlar la circulación a distancia, desviando el tráfico, impidiendo el acceso de vehículos pesados, etc.
Dentro de esta función de control de tráfico han de tener presente la posibilidad de necesitarse facilitar acceso a vehículos de emergencia.
1.2.2.- SEÑALIZACIÓN DEL ACCIDENTE
Es un aspecto fundamental para evitar accidentes encadenados señalizar de forma clara el accidente a una distancia importante, dependiendo del tipo de vía, puede ser necesaria un primer aviso a 900 metros y sucesivos avisos más próximos a medida que nos acercamos al accidente.
Esta señalización se convierte en algo prioritario en accidentes nocturnos, en zonas de curva o rasante, con niebla o en vías de circulación rápida.
1.2.3.- EL ORDEN PÚBLICO Y CONTROL DE ACCESOS
Normalmente se produce una afluencia de personas que se encuentran el accidente y tratan de ayudar o simplemente curiosear antes de la llegada de los servicios de emergencia, a esto contribuye que por el sitio en que sucede el accidente frecuentemente existe un fácil acceso al lugar, cuando llegan los servicios estos ciudadanos están alterados, o se creen con el derecho de permanecer en el lugar.
Es fundamental para trabajar eficazmente alejar de la zona del accidente a estas personas que van a entorpecernos, junto con la señalización del accidente es una de las tareas esenciales a ejecutar por los servicios policiales, este control del público ha de mantenerse durante toda la duración del siniestro ya que en cuanto se relaja comienzan a infiltrarse curiosos.
El control de accesos ha de tratar de establecerse físicamente mediante acordonamiento y colocación de conos, solo ha de ser rebasado por personal propio de la emergencia (sanitarios y bomberos), especial atención ha de tenerse con gruistas, medios de comunicación u otros profesionales que pueden tener algún interés con el caso y que en un momento dado pueden requerir una consideración especial.
1.2.4.- INVESTIGACIÓN DEL ACCIDENTE
Debe ser una función propia de la fase final del siniestro, los bomberos hemos de tener en cuanta esto para evitar la destrucción involuntaria de pruebas como: limpieza de la frenada, pinchazo de neumáticos, desplazamiento de los vehículos, etc.
Igualmente puede proceder una interrogación de los implicados en coordinación con los servicios sanitarios y cualquier aspecto que conozcamos que pueda incidir en la investigación de las causas del accidente hemos de reflejarlo en el parte de intervención.
1.2.5.- IDENTIFICACIÓN DE V��CTIMAS
Es función de los servicios policiales la identificación de las víctimas y la comunicación a los familiares, avisos al juez, vehículo de atestados y cualquier acción que derive en una investigación de muertes o daños graves.
1.2.6.- RETIRADA DE VEH��CULOS
Si bien los bomberos podemos colaborar en apartar los vehículos para agilizar la circulación evitando riesgos secundarios de incendios o choques, corresponde a los servicios policiales procurar la retirada de los vehículos siniestrados.
1.2.7.- RESTABLECIMIENTO DE LA CIRCULACIÓN
Finalmente restablecerán la circulación normal de la vía.
1.3.- FUNCION DE LOS SERVICIOS SANITARIOS
Dentro de lo que llamamos servicios sanitarios existe un amplio abanico de posibilidades, según sea el tipo de servicio sanitario podremos esperar un grado de respuesta distinto.
Por una parte está el servicio sanitario no medicalizado con funciones limitadas en el campo asistencial y que puede pertenecer a servicios de carácter voluntario o formar parte del propio Cuerpo de Bomberos.
Por otra parte está el servicio sanitario medicalizado con capacidad asistencial más avanzada y que puede pertenecer al propio Cuerpo de Bomberos o constituir un servicio de emergencia pública propio.
Así como en el aspecto policial y en el de bomberos existe un panorama bastante claro, en el aspecto de la sanidad de emergencia la situación suele ser más confusa, "compitiendo por la víctima" instituciones distintas (sanitarios de bomberos, Cruz Roja, DYA, SAMUR, privadas, …).
1.3.1.- ESTABILIZACIÓN DE V��CTIMAS
La función prioritaria de los sanitarios es estabilizar a las víctimas, atendiendo en primer lugar sus constantes vitales y evitando el agravamiento de posibles lesiones.
Siendo fundamental esta intervención, en ocasiones el socorrista descuida su propia seguridad involuntariamente, voluntariamente o por desconocimiento; también con cierta frecuencia asiste a víctimas en condiciones de espacio precarias que pueden ser mejoradas ostensiblemente con un "abordaje" correcto del vehículo.
Es responsabilidad de bomberos controlar esta intervención, contando con la valiosa colaboración del personal sanitario pero teniendo en cuenta que ellos no dominan las técnicas de descarcelación ni conocen en profundidad los riesgos asociados.
1.3.2.- PRIORIZAR EL RESCATE
El responsable sanitario ha de indicar al Mando de bomberos cual es la prioridad del rescate desde el punto de vista sanitario, con este dato esencial y la valoración que el Mando ha de hacer de otros aspectos, decidirá las prioridades de la intervención.
El personal sanitario debería conocer que existen otros aspectos de la interveción que pueden alterar la prioridad sanitaria.
1.3.3.- APOYO EN TAREAS DE EXTRACCIÓN
La extracción de la víctima debe ser realizada preferentemente por personal de bomberos, en teoría con capacidad física superior, el personal sanitario apoyará y asistirá esta extracción atendiendo especialmente al estado de la víctima y apoyo de los elemento sanitarios colocados (fédulas, collarines, vías,…).
1.3.4.- ATENCIÓN SOCIAL Y EMOCIONAL
Sería apropiado por parte de todo el personal y especialmente por parte del personal sanitario, el apoyo a víctimas afectadas emocionalmente por el accidente y la asistencia procurando "calor humano" y medios de acomodación (mantas, bebida caliente, comunicación con familiares,…).
1.3.5.- ORGANIZACIÓN DEL TRIAJE
Aunque no es objeto de este curso abordar el tema de accidentes múltiples, hemos de comentar que entre las funciones del personal sanitario se encuentra la organización del triaje de víctimas cuando el número de estas es elevado, estableciendo las prioridades de evacuación a los centros hospitalarios.
1.3.6.- TRASLADO DE V��CTIMAS
El personal sanitario a de trasladar a las víctimas a los distintos centros de asistencia, determinarán que víctimas han de ser trasladadas en asistencia básica, avanzada o no requieren ninguno de estos medios para ser trasladadas.
1.3.7.- CERTIFICACIÓN DEL EXITUS
El fallecimiento de una persona ha de ser establecido legalmente por un médico.
1.3.8.- LIMPIEZA SANITARIA
Es un deber del personal sanitario eliminar los residuos producidos por su intervención, guantes sanitarios, cápsulas, vendajes, … pueden constituir focos de infección.
1.4.- FUNCIONES DE LOS BOMBEROS
En muchos países y regiones la máxima responsabilidad en los accidentes de tráfico recae sobre los bomberos, siendo legalmente los encargados de la coordinación de los otros servicios, en otros países esta función recae sobre la policía, independientemente del servicio sobre el que recaiga la responsabilidad de coordinar la intervención, las funciones de los bomberos se centran en tres aspectos:
1.4.1.- CONTROL DE RIESGOS INMINENTES
Nos referimos a situaciones que no pueden "esperar" y si no se controlan de forma inmediata puede producirse un agravamiento de la situación, fundamentalmente las que implican riesgos para las víctimas y los intervinentes.
1.4.1.1.- EXTINCIÓN DE INCENDIOS
Puede tratarse de incendio en los vehículos implicados, en vehículos próximos, en masas forestales anexas, viviendas etc.
1.4.1.2.- PREVENCIÓN DE INCENDIOS
Aunque el incendio no se haya producido debemos considerar que en casi todos los accidentes de tráfico existen condiciones muy propicias para que el incendio se produzca y que las consecuencias que implicarían un incendio en plena descarcelación pueden ser terribles, por tanto hemos de incluir la prevención de incendio en todo accidente de tráfico.
1.4.1.3.- TRATAMIENTO DE MM.PP.
No es objeto de este curso entrar en el complejo mundo de las MM.PP., pero el hecho de existir un simple derrame del combustible de un vehículo accidentado puede suponer la urgencia de un sellado con espuma antes de continuar con el rescate.
1.4.1.4.- ESTRUCTURAS INESTABLES
Nos referimos tanto a inestabilidad grave de los vehículos sobre los que vamos a trabajar como sobre estructuras como postes, puentes, vallas, etc, que han sido afectados por el accidente y amenazan con desprenderse.
1.4.1.5.- RIESGO ELÉCTRICO
En accidentes de tráfico se producen con frecuencia colisiones contra las estructuras que soportan tendidos eléctricos, el riesgo para los intervinientes puede ser inaceptable, procede asegurarnos del corte previo de la tensión eléctrica.
1.4.1.6.- OTROS RIESGOS
El abanico de riesgos es tan amplio que hemos de colocar este apartado, dependiendo de las circunstancias, un aspecto de seguridad como la señalización puede convertirse en un riesgo inminente, o la casuística pude hacer que aparezca un riesgo muy difícil de valorar como el choque de un camión de circo que transporta tigres.
1.4.2.- SEGURIDAD EN LA INTERVENCIÓN
Este apartado está separado del anterior por una franja muy estrecha, en ocasiones aspectos de riesgo inminente pasan a ser considerandos dentro del aspecto de seguridad y aspectos de seguridad pasan a convertirse en riesgos inminetes.
En términos generales consideramos aspectos de seguridad aquellos que sin constituir un riesgo grave en los primeros momentos de la intervención, han de ser vigilados y atajados lo antes posible.
1.4.2.1.- POSICIÓN DE SEGURIDAD
Este es un aspecto de la seguridad que debe ser ejecutado siempre ya que no implica ninguna pérdida de tiempo y no requiere, normalmente ninguna valoración precisa.
1.4.2.2.- DERRAMES DE COMBUSTIBLE
Pequeños derrames de combustible o derrames de gasoil o aceites que no constituyen un riesgo inminente pero han de ser controlados por si fuesen a más.
1.4.2.3.- RIESGOS DEL VEH��CULO
Nos referimos a elementos como las baterías como focos de ignición, descargas eléctricas o derrames de ácido, a air bags que no se han disparado, a cantos vivos de chapa metálica, a fragmentos de vidrio y otros elementos del vehículo que pueden causar lesiones.
1.4.2.4.- LA ILUMINACIÓN DEL ENTORNO
En accidentes nocturnos la iluminación constituye un aspecto no solo de comodidad en el trabajo, sino también de seguridad en la intervención.
1.4.2.5.- ACUMULACIÓN DE PERSONAL
La acumulación de personal en la zona caliente, a demás de dificultar los movimientos complica el control de seguridad e incrementa la probabilidad de que se produzcan heridas, lesiones, etc.
1.4.3.- EL RESCATE DE V��CTIMAS
Las funciones vistas hasta ahora tienen por objeto evitar el empeoramiento de la situación, las funciones que veremos en este apartado, constituyen el objetivo que persigue nuestra intervención, rescatar a las víctimas.
1.4.3.1.- LA ESTABILIZACIÓN DEL VEH��CULO
Constituye el primer paso a realizar para rescatar a víctimas siempre y cuando la valoración sanitaria o un riesgo inminente no nos aconsejen acelerar el rescate.
1.4.3.2.- MANIOBRA DE ABORDAJE
Es el paso siguiente a la estabilización y previo al tratamiento sanitario de la víctima, siempre y cuando no se haya podido acceder fácilmente sin necesidad de abrir espacio mediante esta técnica.
1.4.3.3.- DESCARCELACIÓN
Realizada la estabilización sanitaria de la víctima (inmovilización espinal, hemorragias importantes, etc) si se encuentra atrapada, generalmente por los miembros inferiores, se procedería a realizar la descarcelación.
Aunque la víctima no se encuentre atrapada, si se ha efectuado una estabilización sanitaria y no existe un criterio de urgencia que lo impida, puede realizarse una apertura mayor de huecos para realizar cómodamente la extracción de la víctima, aunque no constituya un descarcelación propiamente dicha.
1.4.3.4.- EXTRACCIÓN DE LA V��CTIMA
Con el apoyo de personal sanitario, deben los bomberos extraer a la víctima del vehículo y transportarla hasta la ambulancia.
1.4.3.5.- APOYO A OTROS AFECTADOS
A parte de las víctimas que pueda haber atrapadas, pueden existir personas afectadas que requieran de nuestra ayuda, como víctimas heridas fuera de sus vehículos, personas accidentadas en terraplenes o cunetas, etc.
1.4.4. FIN DE LA INTERVENCIÓN
Una vez rescatadas las víctimas, existen una serie de tareas a desarrollar antes de retirarnos al Parque y en las que no se pueden descuidar las medidas de seguridad ni la atención o evaluación continua del Mando.
1.4.4.1.- RASTREO PERIMÉTRICO
Pueden existir víctimas que hayan sido despedidas fuera de sus vehículos, e incluso se han dado casos de víctimas afectadas por un fuerte chok emocional y han seguido caminando desorientadas a cientos de metros del accidente.
También pueden existir objetos de valor que debemos recuperar y entregar a los servicios policiales.
1.4.4.2.- REVISIÓN DE VEH��CULOS
Se trata de comprobar que no ha quedado ninguna posible víctima oculta por la carga, cuerpos o fragmentos de cuerpo sin recuperar; o bien objetos valiosos en maletero o incluso mascotas o elementos peligrosos como explosivos, petardos de feria, etc.
1.4.4.3.- RETIRADA DE OBST��CULOS
Fruto del accidente de tráfico o incluso de las maniobras de rescate, pueden existir fragmentos en la calzada susceptibles de causar algún daño, incluso puede ser necesario retirar los vehículos a una zona en la que no molesten a la circulación.
1.4.4.4.- LIMPIEZA DE CALZADA
Los aceites, combustibles y otros elementos del vehículo pueden causar accidentes por deslizamiento, es conveniente efectuar una limpieza para eliminar estos fluidos así como pequeños fragmentos que pueden pinchar ruedas o proyectarse contra los parabrisas.
1.4.4.5.- TOMA DE DATOS
El mando ha de realizar una toma de datos y reflejar por escrito aspectos relevantes para el posterior informe según los criterios establecidos por el Servicio.
1.4.4.6.- RECONOCIMIENTO FINAL
Tiene por objeto asegurarnos de que las últimas tareas han sido desarrolladas correctamente, que se ha recogido todo el equipo empleado y tenemos todos los datos que necesitamos del resto de intervinientes.
1.5.- ZONAS DE INTERVENCIÓN
Todos los aspectos descritos anteriormente y las funciones de coordinación entre los intervinientes pueden resumirse en lo que llamamos zonas de intervención. La profesionalidad de una intervención puede verse claramente en la constitución inequívoca de una zonificación.
El establecimiento de una zonificación conocida por todos, si es posible incluso delimitada de forma física y respetada, va a mejorar ostensiblemente la intervención, evitando confusión, entorpecimiento entre intervinientes, penetración de intrusos, evita que se escapen aspectos de seguridad o dificultades de evaluación al Mando y finalmente clarifica la disponibilidad de medios y la recepción de ayuda.
1.5.1.- ZONA CALIENTE
Es la formada por los vehículos implicados y un espacio mínimo de dos metros alrededor de los vehículos, es la zona de auxilio.
En esta zona solo deben estar bomberos y sanitarios y en la cantidad suficiente para el trabajo a desarrollar, la tendencia es a recortar la franja de dos metros y a penetrar un exceso de personal, psicologicamente tendemos a pensar que si no estamos encima no estamos ayudando y el mando tiende a permanecer demasiado tiempo implicado en esta zona, descuidando en entorno.
Se mezclan sentimientos de auxilio al afectado, curiosidad morbosa, exceso de celo del Mando, ociosidad del personal; al final sobre esta zona recae toda la presión.
1.5.2.- ZONA TEMPLADA
Es la zona contigua a la anterior, podemos denominarla zona de apoyo, en ella se encuentran las herramientas y vehículos que facilitan el trabajo en la zona caliente, hablaríamos del motor del EHSC, de camillas, del pronto socorro en prevención, de la ambulancia y de la autobomba.
El límite exterior de esta zona puede coincidir con unos dos metros a partir de la autobomba, y esta no debe aproximarse al accidente menos de siete o diez metros, aunque dependemos de la situación a la llegada y de la dimensión del accidente.
En esta zona se encuentra el personal de bomberos y sanitarios en espera o apoyo al resto, en su límite con la zona caliente puede estar la ubicación idónea del Mando y en el límite exterior se encontraría el personal policial.
En esta zona se recibiría a medios de apoyo solicitados y ocasionalmente podrían penetrar otros servicios como grúas, limpieza de carreteras, etc.
1.5.2.- ZONA FR��A
Es el perímetro exterior al accidente, no implicado en las acciones pero un sitio muy sensible ya que en él comenzaría la presión de los curiosos, debe estar estrictamente controlado por los servicios policiales.
A esta zona se aproximaría personal relacionado con actividades en la carretera, como chatarreros, servicios de mantenimiento y también periodistas. Estos últimos colectivos requieren una atención especial superior al resto de ciudadanos y curiosos que confluyen en el accidente, especialmente en el caso de periodistas ya que son profesionales que viven de la noticia, tienen necesidad de contar algo, debemos procurar informarles cuando podamos.
Otro aspecto que mejora la coordinación es la sectorización del accidente, aunque no es objeto de este curso, básicamente se trata de dividir un gran accidente en varios más.

2.- SEGURIDAD EN LA INTERVENCION
2.1.- SEGURIDAD EN INTERVENCIONES EN ACCIDENTES DE TR��FICO
2.2.- SEGURIDAD EN LA ZONA
2.3.- SEGURIDAD PERSONAL
2.5.- SEGURIDAD DE LAS VICTIMAS
2.5.- OTROS RIESGOS ASOCIADOS
3.- DIRECCION Y CONTROL (FUNCIONES DEL MANDO:
3.1.- INTRODUCCIÓN
Dirección y control son dos términos genéricos utilizados para definir la función del Mando. Dirigir conlleva marcar la línea de trabajo que ha de seguir el personal y controlar quiere decir conocer en cada momento todos los aspectos de la intervención para verificar que se está cumpliendo la línea de trabajo marcada.
En cualquier accidente de tráfico podemos identificar dos o más formas de resolución del mismo y cada miembro de la dotación tiene una idea propia de cómo atacar el problema, la función del Mando es conseguir que todos los miembros de su equipo trabajen disciplinadamente para ejecutar su plan.
3.2.- OBJETIVOS DE LA DIRECCIÓN Y CONTROL
La dirección y control en los accidentes de tráfico persigue los siguientes fines:
"En definitiva se trata de organizar y racionalizar los recursos con que contamos en la intervención para una mayor eficiencia y seguridad"
3.3.- LA DIRECCIÓN DEL SINIESTRO
3.3.1.- RECEPCIÓN DEL AVISO
Frecuentemente esta información es muy limitada y en muchos casos errónea y su calidad depende de la capacidad de la persona que solicita ayuda y de la cualificación del operador que la interroga, pensemos también que en la cadena de comunicaciones se producen fallos, es decir que de la información que da el testigo a la que llega al Mando existen notables diferencias, por lo que es recomendable que el Mando no de nunca por supuesto los datos de partida, siendo una práctica aconsejable la confirmación a Central de la información más relevante, como la dirección exacta del siniestro o los vehículos implicados.
Esto implica que con los datos de partida activaremos unos medios concretos de forma instantánea y siempre la misma sin depender de las personas, solo de las circunstancias. Del mismo modo ganaremos tiempo si en la dotación activada hemos asignado unos puestos a cada bombero y cada puesto se ajusta en la sistemática de intervención entrenada a unas funciones concretas.
En la activación global de medios deben figurar también el resto de servicios implicados o cualquier otra institución con incidencia en el accidente.
3.3.2.- APROXIMACIÓN AL ACCIDENTE
Con estos datos el Mando analiza aspectos como el tiempo previsto de llegada, la posibilidad de rutas alternativas, las condiciones de seguridad en la intervención, la penosidad del trabajo y la dificultad del acceso.
El reparto previo de funciones es una práctica que provee al Mando de un tiempo muy valioso en los primeros momentos de la intervención, son los segundos más críticos en los que el Mando ha de realizar una rápida evaluación que le permita tomar las decisiones adecuadas, decisiones que van a condicionar el resto de la intervención.
Toda vía no hemos descendido del camión y ya podemos como Mandos decidir acciones, en primer lugar comunicar a Central nuestra llegada, en segundo lugar posicionar nuestros vehículos en el lugar idóneo, en tercer lugar dar orden de atajar los riesgos que no pueden esperar, en tercer lugar pedir medios o servicios y por último planificar acciones previas como la señalización o la zonificación y sectorización del accidente.
3.3.3.- LA INTERVENCIÓN
3.4.- CONTROL DE LA INTERVENCIÓN
El accidente de tráfico no es una situación que vaya a permanecer estable, va a evolucionar favorable o desfavorablemente dependiendo de acontecimientos incontrolables pero también de lo que hagamos o dejemos de hacer, por este motivo el control de la intervención es una función ineludible del Mando.
3.4.1.- CONTROL DE LA SEGURIDAD:
La primera premisa del Mando en cualquier siniestro, es evitar que este se agrave, en un accidente de tráfico evitamos que el siniestro se agrave controlando la seguridad del personal interviniente, de las víctimas y del entorno. Para ello hemos de establecer las medidas de seguridad correspondientes verificando que estas se han ejecutado correctamente.
El control en este aspecto puede implicar la modificación de una situación inicial para mejorar la protección o si es necesario en algún momento de la intervención, para retirar esta protección si damos prioridad a la entrada o salida de algún medio en la zona.
Frecuentemente y debido a la limitación de personal sacrificamos este aspecto, que en ocasiones debe ser prioritario, si no podemos abordarlo en los primeros momentos tenemos que considerarlo en cuanto dispongamos de personal libre de otras tareas.
Un aspecto frecuente en las intervenciones en accidentes de tráfico, es la contaminación con fluidos corporales de las víctimas, que en caso de tener alguna enfermedad contagiosa, pueden transmitirla a los bomberos. En este aspecto, a demás del vestuario de protección mencionado debemos prever este riesgo mediante vacunaciones y el tratamiento posterior en caso de duda.
Dependiendo de la extensión del derrame, puede ser conveniente cubrirlo con espuma o eliminarlo con agua.
Dentro del aspecto de seguridad entraríamos a valorar la necesidad de taponar derrames de combustible o a registrar maleteros ante la posibilidad de que se transporte algún producto peligroso.
También hemos de tener en cuanta la existencia de air bags y pretensores que no se han disparado.
Durante la extracción hemos de tener cuidado con las chapas cortadas o con movimientos incontrolados en el manejo de la víctima.
Otro aspecto de la seguridad del entorno que tenemos que controlar y que muchas veces se convierte en una tarea casi imposible es la presencia de curiosos en la zona de intervención, poniendo en riesgo su propia seguridad y entorpeciendo el trabajo. Esta dificultad se acentúa cuando los "curiosos" son personas que estaban primero ayudando y se creen con el derecho de permanecer, o si son miembros de otros servicios implicados que asumen papeles que no les corresponden.
3.4.2.- CONTROL DE LAS TAREAS:
El Mando ha establecido unas prioridades y un plan de acción y ha previsto una organización del trabajo mediante la asignación de tareas, su función a partir de este momento es controlar que estas tareas se están ejecutando correctamente y que el plan está dando resultado, solo en casos muy necesarios de escasez manifiesta de personal debe el Mando implicarse en la ejecución de una tarea concreta, aunque si puede requerir especial atención y apoyo la fase de descarcelación por una posible complejidad de esta.
3.4.3.- CONTROL DEL ENTORNO:
Posiblemente la acumulación de personal en la zona de la descarcelación redunda en un detrimento de efectivos que realicen otras funciones que probablemente no hayan podido acometerse inicialmente, como mejorar la señalización, controlar a los curiosos, realizar un rastreo de la zona, acordonar, retirar obstáculos de la calzada, iluminar el campo de trabajo, proteger cantos vivos, revisar el maletero, atender a otros heridos, …
Cada vez en más ocasiones nos encontraremos con que dentro de esta nube de curiosos se encuentran periodistas, dado el papel relevante que los medios de comunicación tienen hoy en día, se convierte en algo importante para cualquier Servicio Público dar a conocer su trabajo a los ciudadanos y la forma de hacerlo es manejando a los medios de comunicación, de forma que los hechos sean relatados por quién mejor los conoce, el Mando de la intervención.
3.5.- TOMA DE MANDO
La unidad de mando es un concepto general en cualquier Cuerpo de Bomberos, cuando dos Mandos concurran en un accidente, uno de ellos ha de asumir la máxima responsabilidad del mismo, para ello ha de establecerse una coordinación entre ellos en el proceso que denominamos toma de mando.
Tanto si se produce un relevo en la DIRECCIÓN DE SINIESTRO como si no se produce, es obligación del Mando Responsable hasta ese momento, informar de los hechos más relevantes al Mando Superior, que determinará si se hace cargo de la intervención.
La toma de mando es imprescindible para que un mando de superior graduación pueda hacerse cargo del siniestro, para ello en la toma de Mando se ha de informar sobre aquellas cuestiones claves para la dirección y control de la intervención, de forma genérica hemos de informar sobre:
TIPO DE COLISIÓN (choque frontal, alcance, vuelco, colisión ...)
Nº DE COCHES IMPLICADOS (tipo de vehículos)
RIESGOS DE LA INTERVENCIÓN (incendio, caída, derrames, ...)
Nº DE V��CTIMAS (rescatadas, heridas, atrapadas, muertas, evacuadas)
EQUIPOS Y HERRAMIENTAS
BOMBEROS Y TAREAS ENCOMENDADAS
SOLICITUD DE APOYO
ACCIONES EFECTUADAS
ACCIONES POR EFECTUAR
SANITARIOS
POLICIALES
OTROS
PUNTOS DE REUNIÓN
ZONAS DE EVACUACIÓN DE V��CTIMAS
DE LOS ACCIDENTADOS
DE LOS INTERVINIENTES
NECESIDADES DE MATERIAL
NECESIDADES DE PERSONAL
RESUMEN
La dirección y control del accidente de tráfico es una función propia del Mando de la intervención y conlleva el ejercicio de la responsabilidad.
Tiene como objeto:
La dirección y control del accidente comienza con la recepción del aviso, ya que supone:
De camino al accidente existe una serie de pasos y tareas que se pueden ir considerando:
La intervención se inicia a la llegada al accidente, las primeras acciones han podido ser decididas, e incluso ejecutadas antes de descender del camión (posición de los vehículos), ha partir de este momento el Mando ha de dirigir:
La función del Mando no finaliza una vez que ha decidido el plan y comienzan a ejecutarlo los bomberos, continúa con el control de la intervención ya que tiene un grado ineludible de responsabilidad en las tareas que ejecutan sus subordinados.
En primer lugar ha de realizar un control de la seguridad:
El Mando ha asignado una serie de tareas a cada bombero conforme a su Plan de acción y ha de comprobar que estas tareas están siendo ejecutadas correctamente y son eficaces:
Finalmente el Mando realizará un control del entorno del accidente: