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Características de las inundaciones en la provincia de Ciudad Real


Inundaciones históricas en la provincia de Ciudad Real

Manuel Trujillo López-Mellado

3. Características de las inundaciones en la provincia de Ciudad Real

3.1. Concepto del fenómeno de inundación.

Por inundación se entiende la sumersión temporal de terrenos normalmente secos, como la consecuencia de la aportación inusual y mas o menos repentina de una cantidad de agua superior a la habitual, en una zona determinada.

Desde el punto de vista de la hidrología la avenida y el desbordamiento son un acontecimiento normal de la vida de un río.

Analizándolo desde el punto de vista social, el proceso de avenida o desbordamiento puede provocar destrucción física y/o rotura social.

Las inundaciones constituyen, posiblemente, el fenómeno natural que mayor incidencia tiene en la sociedad, y que con mayor frecuencia deriva en situaciones de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública; son sin duda una seria amenaza, que periódicamente, desbasta tierras, bienes, infraestructuras y en ocasiones acaba con la vida de personas, pudiéndose dar tanto en zonas rurales como urbanas.

Normalmente este fenómeno está asociado con un aumento extraordinario del caudal de aguas de un cauce (avenida) fluvial, pero existen otros mecanismos que solos o combinados, pueden generar inundaciones, como son inundaciones muy intensas en zonas urbanas, factores orográficos, intervención del hombre, etc.

Existe un gran número de antecedentes de inundaciones históricas en la provincia de Ciudad Real, como se recogen en las datas de esta publicación comenzando la primera anotación en el año 1.556.

Para fijar el sistema mas eficaz de protección ante el riesgo de inundaciones en un lugar determinado, se precisa considerar los factores físicos, económicos y técnicos que en él concurren.

Los métodos modernos comprenden el dragado; la construcción de malecones, diques y muros de contención que mantienen el agua dentro de los cauces existentes, de vertederos que desvían la corriente cuando supera la capacidad del cauce principal y de presas y embalses que almacenan temporalmente el agua de las crecidas, reduciendo su intensidad máxima; la repoblación forestal; el arado de las tierras siguiendo los perfiles del terreno; y la eliminación de obstáculos, naturales o artificiales, del lecho del río.

Un malecón se puede construir de tierra u hormigón a lo largo de las riberas o tierra adentro, para encauzar las aguas de las crecidas, como es el caso del existente en la confluencia de los ríos Bañuelos y Becea, en Fernancaballero, entre otros.

Entre sus características deben tener altura y espesor suficiente, para anular el peligro de desbordamiento o su destrucción por filtración o formación de veneros interiores.

Los muros de contención se construyen generalmente de hormigón sencillo o armado en la ribera de los ríos, a los que sirven de protección, ya que evitan que bajo la acción de la presión lateral se derrumben las paredes naturales de tierra. Los puntos mas débiles de un cauce se encuentran en los lugares donde la ribera tiende a cambiar de dirección del río, así como en los de incorporación de los afluentes, cuya corriente tiende a erosionar la ribera opuesta.

El dragado es otro método que se utiliza para controlar la crecida de un río, consistiendo en los obstáculos acumulados en su lecho, se recoge el cauce en los grandes meandros y se elimina el barro y los sedimentos depositados en los cauces. Cada una de las operaciones anteriormente señaladas tienden a aumentar la capacidad del transporte del cauce natural de un río y la velocidad de su corriente.

Otro tipo de control podría ser la construcción de una presa reguladora, confeccionada de hormigón y construida para recibir las aguas de un río, cuando el nivel resulte excesivo.

3.2. Geodinámica provincial

El territorio comprendido dentro de los límites de la provincia de Ciudad Real, es parte integrante del zócalo peninsular y, por tanto, en esta zona se reproduce el esquema general: zócalo aflorando en estructuras plegadas y fracturadas en el sector occidental y meridional, plataformas sedimentarias orientales y afloramientos aislados del zócalo, cada vez más escasos a medida que avanzamos hacía el este.

Es decir, nos movemos por una parte en el Macizo Ibérico y por otra en las Cuencas Sedimentarias Mesozoicas y Terciarías, que tienen como base materiales de ese mismo zócalo, el cual, aflora en bandas a lo largo y ancho de la llanura manchega, mientras que pequeñas cuencas de carácter local se alojan en los surcos erosionados de los pliegues hercínicos.

Sobre estas dos unidades han actuado episodios climáticos de diferentes características, que han dado como resultado una morfología que permite la delimitación dentro del territorio de unidades geográficas creadoras de un paisaje característico.

Ciudad Real. El Relieve
Mapa. Ciudad Real. El Relieve

En la provincia de Ciudad Real destacan, por gran parte de ella, los rasgos geomorfológicos típicos del Campo de Calatrava, que son:

Sierras cuarcíticas alineadas según direcciones, hercínicas formando los flancos de sucesivas depresiones rellenas de materiales neógenos y cuaternarios.

Esta estructuración confiere al terreno una topografía moderadamente quebrada entre cotas de 800-900 metros de altitud de las sierras y los 620-640 metros de las depresiones y planicies de la llanura manchega.

Ciudad Real. Comarcas Naturales
Mapa. Ciudad Real. Comarcas Naturales

Cabría hablar de dos grandes conjuntos geomorfológicos y paisajísticos, que serían, por una parte, la zona de montes, y por otra la llanura de la Mancha.

Dejando a un lado montes, cuencas sedimentarias orientales, cuencas terciarías locales, glacis de rañas y relieves volcánicos, haremos un resumen de las formaciones cuaternarias.

Las más importantes, dentro de este grupo son los derrubios de laderas espantados, pedreras y trazados fluviales. A estos últimos nos vamos a referir a continuación.

3.3. Trazados fluviales

La red fluvial presenta notables diferencias de una mitad a otra de la provincia de Ciudad Real.

La topografía, la altitud, la litología y la tectónica, condicionan los trazos fluviales de uno y otro sector.

La capacidad erosiva tan importante de grandes zonas por donde precipitan los ríos de ciertas zonas de la Península, es débil en la zona manchega.

Los caudales de los ríos manchegos, por lo general, en su lento discurrir por la llanura crean zonas de encharcamiento, exceptuando, como en otras cuencas, los tramos altos.

El desbordamiento de los ríos puede producirse por lluvias torrenciales concentradas en una zona, pudiendo producir una inundación relámpago.

La subida súbita de un río puede también obedecerse a las lluvias intensas precipitadas sobre estratos rocosos o terrenos duros que con frecuencia existen en una cabecera de montaña; las aguas no absorbidas por el terreno, se precipitan entonces hacía el río, cuyo caudal aumenta rápidamente.

Las aguas origen de precipitación, caídas sobre estratos permeables tarda mas tiempo en incorporarse a la corriente.

Los trazados empiezan a adquirir una cierta complicación a medida que avanzamos hacia las zonas occidentales, exceptuando el sistema de captura en las estribaciones septentrionales de Sierra Morena, en orden a la erosión remontante de los dependientes del Guadalquivir.

En la zona occidental, la red fluvial está muy condicionada por el vulcanismo, formación de series de meandros como los del Jabalón, cerca del volcán de La Columba o el Guadiana en Cabezo del Segura, son claros ejemplos y capturas como la del Bullaque, podrían estar relacionadas con elevaciones del nivel de base derivadas de movimientos limitados del sustrato paleozoico en la vertical.

Las formas del trazado están bien condicionadas a la tectónica hercínica y alpina.

Apalachismos, volcanismo y formas peculiares caracterizan el territorio provincial, dándole su personalidad, sus notas características y creando paisajes geomorfológicos y naturales propios.

En el contexto geológico de la Península Ibérica, la Cuenca del Río Guadiana, ocupa terrenos pertenecientes al orógeno alpino en las áreas de cabecera, y a las cordilleras hercínicas a partir de Ciudad Real hasta la desembocadura en el Atlántico.

Las áreas alpinas están representadas por dos grandes conjuntos, porciones de sendas cordilleras de plegamiento:

  • La Sierra de Altomira y alineaciones asociadas, pertenecientes a la Cordillera Ibérica y que mantienen su misma directriz tectónica, plegadas como consecuencia del Mesozoico y Paleógeno, separadas por franjas neógenas (Mioceno a Cuaternario), sin apenas deformación.
    Entre unas y otras discurren los ríos Gigüela y Záncara, que drenan una porción importante de la provincia de Cuenca, y entregan sus aguas a la "esponja" de la llanura manchega.

  • El Campo de Montiel, situado entre las provincias de Albacete y Ciudad Real, está constituido por terrenos jurásicos y criásicos, pertenecientes al contexto de las series sedimentarias de la Cordillera Bética. Forma amplias llanuras a 900 ó 1000 metros sobre el nivel del mar, apenas afectadas por el plegamiento alpino, que sí se desarrolla ampliamente en la Sierra de Alcaraz, ya en la Cuenca del Guadalquivir, con cabalgamientos afectando a estas mismas series mesozoicas.
    De esta llanura nacen los ríos Córcoles, Valdelobos, Alarconcillo, Pinilla, Azuer y Jabalón, todos ellos originando una suave erosión remontante y todos ellos, excepto el Jabalón, discurren hacia el Noreste para alimentar el acuífero de La Mancha Occidental.

La Llanura Manchega, ubicada entre esas Comarcas orientales de la cuenca hidrográfica y las áreas ercínicas, está constituida por materiales neógenos, permeables en buena parte y depositados en régimen continental, tanto sobre terrenos paleozoicos como mesozoicos.

La sobre-explotación de los recursos en esta zona de La Mancha, que podríamos definir como la más "manchega", ha diferenciado en los últimos lustros a la Cuenca del Guadiana en dos regiones hidrográficas completamente diferenciadas:

  • La Cuenca Alta, incluye los sistemas fluviales del Gigüela-Záncara, Azuer y Alto Guadiana, con unos 16.000 Km 2, cuyas aguas penetran en la Unidad Hidrogeológica: Mancha Occidental.

  • El resto de la Cuenca hidrográfica, que drena desde la margen derecha de la Cuenca del Bañuelos hasta Portugal, por la margen derecha del Guadiana y desde la cabecera del Jabalón hasta el Atlántico por la margen izquierda.

Ciudad Real. Cuencas fluviales
Mapa. Ciudad Real. Cuencas fluviales

Incidiendo en esta Cuenca, y en lo que respecta a la Provincia de Ciudad Real, especificaremos la red de Embalses ubicados en esta, así como el único existente de la Cuenca del Guadalquivir.

TABLA I. RED DE EMBALSES DE LA PROVINCIA DE CIUDAD REAL PERTENECIENTES A LA CUENCA DEL GUADIANA.

EMBALSES

R��O

CAPACIDAD TOTAL
(Hm 3)

TITULAR

LA CABEZUELA JABALÓN

41,83

C.H.G./M.O.P.T.
CASTILSERAS VALDEAZOGUES

5,30

PARTICULAR
EL ENTREDICHO VALDEAZOGUES

5,37

MINAS ALMADÉN
GASSET BAÑUELOS Y BECEA

37,87

C.H.G./M.O.P.T.
LA JARILLA JABALÓN

1,70

PARTICULAR
PEÑARROYA GUADIANA

47,82

C.H.G./M.O.P.T.
PUENTE NAVARRO GUADIANA Y CIGÜELA

1,20

C.H.G./M.O.P.T.
PUERTO DE VALLEHERMOSO AZUER

5,92

C.H.G./M.O.P.T.
QUEJIGO GORDO GARGANTIEL

1,15

AYUNTAMIENTO DE ALMADÉN
RETAMA O SANTA MAR��A ARROYOS SANTA MAR��A Y R��O FR��O

2,50

PARTICULAR
TORRE DE ABRAHAM BULLAQUE

179,36

C.H.G./M.O.P.T.
VALHONDO, ARROYO ARROYO VALHONDO

4,00

PARTICULAR
LA VEGA DEL JABALÓN JABALÓN

32,54

C.H.G./M.O.P.T.
EL VICARIO GUADIANA

30,86

C.H.G./M.O.P.T.

RED DE EMBALSES DE LA PROVINCIA DE CIUDAD REAL PERTENECIENTES A LA CUENCA DEL GUADALQUIVIR.

EMBALSES

R��O

CAPACIDAD TOTAL
(Hm 3)

TITULAR

MONTORO MONTORO

45

REPSOL PETRÓLEO

3.4. El clima

Cuando analizamos el conjunto de condiciones atmosféricas que caracterizan una región, estamos refiriéndonos a la temperatura particular y demás condiciones atmosféricas y telúricas que actúan sobre la misma.

El clima, por tanto, forma parte básica en los procesos geomorfológicos, fundamentales en la configuración del relieve y en la vegetación del suelo. A su vez, la distribución de los elementos del clima, como las temperaturas y precipitaciones, dependen estrechamente de la topografía y de la cubierta vegetal.

El hombre puede adoptar una actitud de defensa ante las inclemencias o adversidades respecto a los fenómenos climáticos, pero difícilmente puede ejercer una labor de control y dominio a gran escala.

Para analizar el clima y los rasgos fundamentales, de la provincia de Ciudad Real, haremos hincapié, en las temperaturas y precipitaciones.

Para ello contamos con datos del Instituto Nacional de Meteorología, así como los elaborados por R. Lara -(Estudio Climático de la provincia de Ciudad Real)-, que comprende el período 1951-70, los recogidos por F. Elías Castillo y L. Ruiz Beltrán -(Estudio Agroclimático de la Región Castilla-La Mancha)- y los elaborados por C. Almarza Mata en sus "Fichas Hídricas Normalizadas y otros Parámetros Hidrometeorológicos".

De estos estudios deducimos que el "Marco Climático Regional", por su posición latitudinal, es una zona de transición climática, sobre la que actúan los mecanismos de circulación propios de las latitudes templadas y de las tropicales:

Los primeros, representados por las corrientes del chorro, en altura, y el frente polar, en superficie, dominando durante la estación fría, incluyendo parte del otoño y primavera, siendo los causantes de la mayor parte de las precipitaciones que se registran en la provincia, así como de las periódicas olas de frío asociadas a una circulación de tipo meridiano que trae viento frío y seco de Europa.

La circulación tropical, con el anticiclón de las Azores, actúa en verano y es la causa principal de la prolongada sequía estival y las olas de calor, asociadas a masas cálidas del vecino Continente africano.

La posición marginal, en relación a ambas zonas climáticas, determina la variabilidad temporal de los elementos climáticos, especialmente de las precipitaciones.

Los valores normales de los elementos climatológicos de Ciudad Real (en un quinquenio), suelen ser los siguientes:

TEMPERATURA
* Media de las Máximas 22,3ºC
* Media de las Mínimas 7,6ºC
* Media 15,0ºC
* Máxima Absoluta 43,4ºC
* Mínima Absoluta - 11,2ºC
PRESIÓN ATMOSFÉRICA 708,8 mm.
EVAPORACIÓN 3,6 mm.
HUMEDAD 71%
ESTADO DEL CIELO
* Días Despejados 179,5
* Días Nubosos 96,8
* Días Cubiertos 89,0

Los rasgos más notables sobre la provincia de Ciudad Real podemos resumirlos en:

La persistencia de situaciones anticiclónicas sobre las ciclónicas.
La variabilidad interanual.
La variedad estacional.

El año medio presenta un 61% de los días con características anticiclónicas, frente al 39% de las ciclónicas. Siendo muy significativa y acusada su irregularidad, con años extremos en los que estos porcentajes son del 55% y 45%, el más ciclónico, y el 72% y 28% el más anticiclónico.

A lo largo del año existen diferencias significativas entre las distintas estaciones, con un predominio de situaciones estables anticiclónicas en verano e invierno, y con dos estaciones, primavera y otoño, durante las cuales domina la inestabilidad atmosférica.

En el cuadro siguiente se describe "La Frecuencia Estacional de los Tipos de Tiempo sobre la Submeseta Meridional (en % del total de cada tipo)":

ESTACIÓN

ANTICICLÓNICO

CICLÓNICO

Invierno

25%

26%

Primavera

18%

34%

Verano

34%

12%

Otoño

23%

28%


Podemos distinguir entre los tiempos perturbados:

  • Los de origen atlántico que alcanzan nuestra provincia con dirección oeste, suroeste o noroeste, dependiendo de las corrientes del chorro.

  • Los del norte y nordeste, con una circulación meridiana.

  • Los de componente este, oeste y suroeste, son los que dan lugar a grandes precipitaciones; son los más frecuentes a lo largo del año, y en invierno con más del 60% de los días ciclónicos de esta estación.

  • Los de componente norte producen menos precipitaciones, su acción se manifiesta en importantes descensos de temperatura; su importancia relativa aumenta en primavera y otoño.

A finales de primavera, principios de verano y en verano aparecen lo que denominamos "tormentas", producidas por la inestabilidad termodinámica provocada por el intenso recalentamiento de la superficie, y la presencia en altura de torbellinos ciclónicos fríos o gotas frías.

Este apartado se señala en el cuadro siguiente:

FRECUENCIA DE LOS DISTINTOS TIPOS CICLONICOS (EN % DE LOS D��AS CICLÓNICOS DE CADA ESTACIÓN)

Tipo Año

Año

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

O y SO

39%

62%

34%

6%

35%

N y NO

24%

25%

27%

21º%

24%

E y NE

18%

13%

26%

4%

20%

Tormentas

19%

-

13%

69%

21%


De la misma forma se describe el cuadro de:

FRECUENCIA DE LOS TIEMPOS ANTICICLÓNICOS (% DEL TOTAL DE LOS D��AS ANTICICLÓNICOS DE CADA ESTACIÓN)

Tipo Año

Año

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

Cálidos

40%

10%

18%

74%

38%

Templados

28%

32%

46%

12%

14%

Fríos

32%

58%

36%

14%

28%


Los tipos anticiclónicos, según se aprecia en el cuadro anterior, determinan altas temperaturas durante el verano, y elevadas oscilaciones térmicas en invierno (a veces, la temperatura del día a la noche puede variar hasta unos 20ºC).

La época más frecuente de los tipos anticiclónicos cálidos es en verano.

Los anticiclones fríos, dirigen a nuestra zona viento del Norte o Nordeste, con descenso de temperaturas generalizados; como se ha visto antes, muy frecuentes en invierno, pudiendo ser, de igual forma, en otoño y primavera.

Las precipitaciones y temperaturas que definen el clima de la provincia de Ciudad Real, son el resultado de la interrelación entre la dinámica atmosférica y las características geográficas del espacio considerado.

3.4.1. Temperatura

Siguiendo con el análisis sobre el clima en la zona de la provincia de Ciudad Real, se puede asegurar que el factor relativo a las temperaturas, afecta de modo singular en todos los fenómenos climáticos que en ella se desarrollan.

Las temperaturas medias anuales oscilan entre unos valores máximos de 16ºC. en los observatorios más meridionales, como San Carlos del Valle y Santa Cruz de Mudela, y los 12-13º en los observatorios más elevados, como Retuerta del Bullaque y Villanueva de los Infantes.

Las medias de Enero oscilan entre 7'3ºC. en Almadén y los 4'1ºC. de Torre de Juan Abad y Retuerta del Bullaque.

En Julio, los valores más bajos continúan situados en Retuerta del Bullaque, mientras que los más elevados corresponden a San Carlos del Valle, con 28º C.

En Abril y Octubre, la localización espacial de las temperaturas más elevadas sigue las pautas de las estaciones que preceden a cada uno de estos dos meses: así, el observatorio más cálido de Abril es Almadén, con 14º C, igual que en Enero y en Octubre la máxima temperatura de la zona corresponde a San Carlos del Valle, que también es el más cálido en verano. La zona más fría en ambos meses continúa centrada en el Alto Bullaque.

Las máximas y mínimas correspondientes a los meses extremos, siguen pautas similares a las mostradas por las temperaturas medias y ponen de manifiesto las grandes oscilaciones a las que se ve sometida nuestra zona.

La mayor templanza del sector occidental se pone de manifiesto, esencialmente en las temperaturas mínimas de Enero, todas ellas superiores a 1ºC en Almadén y próximo a las 2ºC en Navalpino. En el sector oriental no se suelen superar los 0'5ºC, siendo frecuentes las temperaturas por debajo de cero.

En verano, dadas las situaciones anticiclónicas, las diferencias Oeste-Este son menos marcadas y existe una mayor uniformidad térmica, con un mayor protagonismo en la influencia del relieve.

Factores locales de emplazamiento pueden explicar, en cualquier época, la existencia de microclimas locales, como sería el caso de San Carlos del Valle, que detenta las máximas medias más elevadas, tanto en Enero como en Julio, o los valores extremadamente bajos de Torre de Juan Abad en Enero.

Las máximas medias oscilan entre los 27'9ºC en Villanueva de los Infantes y los 21'7ºC en Almadén.

La oscilación de las mínimas es menor, con amplitudes que van desde los 14'8ºC de Fontanosas hasta el máximo de 17'9º C. en San Carlos del Valle.

Como se observa en el siguiente cuadro de temperaturas máximas y mínimas medias en Enero y Julio depende en gran parte de la altitud.

TEMPERATURAS M��XIMAS Y M��NIMAS MEDIAS DE ENERO A JULIO

ALTITUD

MAX. ENERO

MIN. ENERO

MAX. JULIO

MIN. JULIO

517

11'6

1'7

34'8

18'4

573

11'1

1'4

35'5

16'2

628

9'9

0'7

34'3

16'2

645

9'9

0'7

35'6

16'9

649

10'2

1'9

34'0

18'8

660

10'7

-0'7

35'0

16'2

660

11'5

0'6

33'2

17'6

664

10'8

0'1

33'9

17'6

671

9'7

0'0

35'8

16'9

696

7'5

1'3

32'0

17'4

721

11'5

0'9

36'5

18'3

740

10'7

1'3

33'4

17'2

753

12'8

0'9

37'1

18'8

800

10'6

-2'3

34'7

14'6

800

8'2

0'0

30'7

17'0

800

9'2

-0'3

32'9

15'9


Resulta que nuestra zona, es un área de fuertes contrastes térmicos con las mínimas de Enero muy acusadas, y también las máximas.

Los mapas de isotermas de Enero, resumen bien esta distribución especial, donde se destaca la tendencia Oeste-Este, durante el invierno, mientras que en verano los gradientes térmicos descienden desde el centro a la periferia.

Mapa. Ciudad Real. Isotermas enero
Mapa. Ciudad Real. Isotermas enero

Mapa. Ciudad Real. Isotermas julio
Mapa. Ciudad Real. Isotermas julio

3.5. Pluviometría en la provincia de Ciudad Real

Merece especial atención para este estudio, el análisis pluviométrico de la provincia de Ciudad Real, desde el cual veremos las características fundamentales:

Las precipitaciones estacionales.
Los factores de las precipitaciones.
Los regímenes pluviométricos.
La variabilidad interanual de las precipitaciones.

3.5.1. Características pluviométricas.

La pluviometría en la provincia de Ciudad Real acusa las influencias de los tiempos perturbados atlánticos, principales productores de precipitaciones, y del relieve cuyo trazado introduce modificaciones locales.

La medida general, entre los Observatorios usados, nos indica para el conjunto una precipitación media de 500 mm, pero con diferencias de más de 300mm/año, entre el punto más lluvioso y el más seco.

El mapa de Isoyetas, que a continuación se muestra, señala la existencia de extensas zonas con precipitaciones comprendidas, entre 600 y 700 mm la primera y entre 400 y 500 mm la segunda; una zona de transición entre ambas, y dos de dimensiones más reducidas, a la que corresponden los extremos pluviométricos: con menos de 400 mm al Nordeste, y con más de 700 mm al Noroeste.

Mapa. Ciudad Real. Precipitaciones Anuales
Mapa. Ciudad Real. Precipitaciones Anuales

Las comprendidas entre los 600 y 700 mm/año, parten de la margen derecha del Bullaque y continuan hasta el Sudeste, hasta el Valle del Jándula.

Por el Norte penetra hasta los Montes de Toledo, con la Sierra Calderina como límite.

En el Sur el Valle de Alcudia, salvo Guadalmez y Alamillo que registran menos precipitaciones, queda incluido en ella.

Entre los 400 y 500 mm se extiende la mayor parte de la provincia.

El límite Norte queda definido por los Montes de Toledo.

Por el Sur la línea de separación la forma la Sierra de Puertollano y el Campo de Montiel, aunque aquí la isoyata de 400 mm penetra hacia el Sudeste en una pequeña franja, coincidiendo con el Alto Valle del Jabalón.

Entre estas dos zonas aparece una de transición. En efecto, entre los 500 y 600 mm existe una franja hasta el Alto Bullaque, menos acusada, pero indicando el mismo efecto, es la ondulación que experimenta la isoyata en Porzuna, Gasset, Fernancaballero, Malagón y por el Valle de Tirteafuera.

Al Sur de la Sierra de Puertollano reduce esta pluviometría en el Valle de Mestanza.

Hacía el Sudeste se ensancha la franja cubriendo las elevaciones de Sierra Morena y el Campo de Montiel.

Las áreas pluviométricas extremas se sitúan al Norte de la provincia de Ciudad Real. Las más lluviosas, entre 700 y 800 mm/año, en el Noroeste (Sierra de Chalito, borde sur de Montes de Toledo y Navalpino).

La más seca entre 300 y 400 mm al Nordeste (Herencia, Alameda de Cervera y Pantano de Peñarroya).

3.5.2. Precipitaciones estacionales.

Las isoyatas de invierno, primavera y otoño siguen un descenso progresivo de Oeste a Este y desde los bordes al interior. Así, en invierno todas las zonas registran precipitaciones superiores a 100 mm. y las más lluviosas reciben entre 250 y 300 mm en primavera y otoño, las cantidades oscilan entre los 100 y 250 mm las de verano, las mayores precipitaciones se encuentran entre 50 y 70 mm, en el sector oriental.

Siguiendo con el estudio, diremos que durante el invierno, como se demuestra en el gráfico que se detalla a continuación, se reflejan 4 áreas pluviométricas claramente diferenciadas.

Mapa. Ciudad Real. Precipitaciones invierno
Mapa. Ciudad Real. Precipitaciones invierno

- Entre 250 y 300 mm, en la zona Oeste del Río Bullaque, y que comprende la serie de sierras que van desde Almadén hasta Montes de Toledo.

- Entre 200 y 250 mm, la zona que se extiende sobre el AltoValle del Bullaque y continúa hacía el Sur, se extiende hacía el Oeste por Porzuna, Gasset y Fernancaballero; penetrando hacia el Este, siguiendo el curso del Guadiana hasta la desembocadura del Jabalón, dirigiéndose de nuevo hacia el Oeste por el río Tirteafuera.

- Entre 150 y 200 mm una franja estrecha en el centro de la provincia, desde Puerto Lápice, valle abajo del Azuer y más extensa al Sur y Sudeste.

- Por debajo de 150 mm. se destaca la zona manchega oriental y sector norte del Campo de Calatrava, disminuyendo progresivamente hacia el Noreste.

Las precipitaciones de primavera y otoño, continuando con el estudio, se diferencian así:

En primavera, según apreciamos en el gráfico, la pluviometría queda comprendida entre los 100 y 200 mm. Destacan las precipitaciones entre 130 y 150 mm hacia el Este, al incluir a los Observatorios de Villarta y Argamasilla de Alba. Asimismo, se señala la disminución de las precipitaciones en la zona de Mestanza y el desplazamiento hacia el Sur de la isoyata de 150 mm en el sector oriental de Sierra Morena.

Mapa. Ciudad Real. Precipitaciones de Primavera
Mapa. Ciudad Real. Precipitaciones de Primavera

En otoño (mapa siguiente) se reproduce el área comprendida entre los 150 y 200 mm. y aparece en el Nordeste un sector con precipitaciones inferiores a los 110 mm, que penetra hacia él.

Mapa. Ciudad Real. Precipitaciones de Otoño
Mapa. Ciudad Real. Precipitaciones de Otoño

En primavera las irregularidades relacionadas con el trazado del relieve se mantienen, aunque menos marcado en invierno y en otoño, que prácticamente desaparecen.

3.5.3. Factores de las precipitaciones.

Existen dos factores claves en las precipitaciones: la posición oriental u occidental y el relieve.

La mitad de las precipitaciones anuales proceden de los flujos perturbados atlánticos, que alcanzan nuestra región con dirección Oeste o Sudoeste, de ahí el descenso progresivo que se produce hacia el interior de la provincia.

Para el entendimiento de este proceso se expone el siguiente cuadro:

POTENCIAL PLUVIOMÉTRICO DE LOS TIEMPOS CLÓNICOS (% DEL TOTAL ANUAL O ESTACIONAL)

Tipo de Tiempo

% Anual

% Invierno

% Primavera

%Verano

%Otoño

W-SW

50

70

50

4

40

N-NW-NE

21

20

26

13

26

E y Torment.

25

8

24

76

34

Otros

4

2

-

7

-

TOTAL

100

100

100

100

100


Las precipitaciones invernales, por tanto, son las más abundantes y la influencia del relieve se manifiesta sobre todo en el Valle de Tirteafuera y zona de Porzuna, Gasset y Malagón.

En primavera y otoño aumentan las precipitaciones con gotas frías y circulaciones meridianas, determinando una menor pluviometría y una atenuación de los contrastes debido al relieve.

En verano, las precipitaciones son escasas y muy irregulares. Se suelen originar por tormentas producidas por la propagación del calor, por masas móviles de materias ocasionadas por la diferencia de densidad.

3.5.4. Los Regímenes pluviométricos.

El claro predominio de las precipitaciones atlánticas, determina que los regímenes pluviométricos tengan en la provincia de Ciudad Real, un máximo principal centrado en invierno, salvo en un reducido sector del oriente manchego, en las que las precipitaciones de primavera igualan o superan a las invernales. Los máximos secundarios corresponden a primavera u otoño.

En los gráficos A, B y C se representan los regímenes pluviométricos de la provincia.

Los estacionales expresados en porcentaje del total anual y los mensuales por el coeficiente de Angot, que relaciona las precipitaciones registradas en cada mes, y las que tendría si ésta se distribuyera de forma uniforme a lo largo del año; de este modo un coeficiente superior a uno nos indica el carácter húmedo en ese mes y lo contrario en el caso de que el coeficiente fuese inferior a la unidad.

Ciudad Real. Regímenes Pluviométricos - A
Ciudad Real. Regímenes Pluviométricos. (Gráfico "A")

Ciudad Real. Regímenes Pluviométricos - B
Ciudad Real. Regímenes Pluviométricos. (Gráfico "B")

Ciudad Real. Regímenes Pluviométricos - C
Ciudad Real. Regímenes Pluviométricos. (Gráfico "C")

Se pueden distinguir tres grandes grupos de extensión desigual, pero representativos de las diferencias intraprovinciales:

n El primero, más frecuente, tiene el máximo secundario en primavera, claramente destacado a la precipitación otoñal. Los ejemplos más representativos los encontramos en los extremos occidental y sur-occidental de la provincia, con Almadén (gráfico A) y Villanueva de la Fuente (gráfico B).

El máximo invernal se destaca claramente con varios puntos por encima del primaveral y éste del de otoño. Hacia el este Ciudad Real (gráfico A), sigue el mismo proceso, siendo el máximo de invierno menos pronunciado. Se reduce, a su vez, las diferencias hasta igualarse las precipitaciones de primavera y otoño, como podemos ver (gráfico A) en Argamasilla de Alba.

n El segundo grupo se caracteriza por el máximo principal en primavera. Ocupa una reducida extensión con el Observatorio de Peñarroya (gráfico A), integrándose en este grupo Llanos del Caudillo y Villarta de San Juan.

Entre este grupo y el anterior aparecen La Solana, Membrilla y Manzanares donde, en todos ellos, primavera e invierno contribuyen en proporción similar a las precipitaciones anuales.

n El tercer grupo se destaca al Noroeste con máximo en invierno y otoño, con Navalpino (gráfico B), como ejemplo más representativo. Hacia el Este se mantiene el mismo régimen, siguiendo los Montes de Toledo, pero con menos diferencias entre los máximos equinocciales, como ocurre en Porzuna (gráfico B).

Al este de Porzuna y de la Sierra de Pocito, aparece una zona de transición con precipitaciones equinocciales similares: Malagón (gráfico B), incluyendo, además, Las Peralosas, Fernancaballero y Fuente el Fresno.

Al Sur, de forma aislada, encontramos este régimen en Alamillo (gráfico C), Valle de Alcudia, Viso del Marqués y Encomienda de Mudela, aunque en esta zona predominan los regímenes de transición con escasas diferencias entre los porcentajes de primavera y otoño (gráfico C).

El régimen mensual nos presenta Febrero como el más lluvioso en la mayor parte de la provincia, con un máximo secundario en diciembre en el Noroeste y Sudeste; en el resto el máximo secundario aparece en noviembre, sobre todo en el Este, Sur y Sudeste, destacando como el más lluvioso en Alamillo, Villamanrique y Mestanza (gráfico C).

3.5.5. Variabilidad interanual de las precipitaciones.

Los valores medios de la variabilidad interanual en la Provincia de Ciudad Real, resultan de series temporales heterogéneas en las que alternan años muy lluviosos con otros muy secos.

Esta variabilidad es elevada a todos los sectores (gráfico 1). En el gráfico que expresamos hemos representado las precipitaciones anuales de Almadén y Ciudad Real 1.951-1.980. Cada punto representa la desviación positiva o negativa respecto a la media general del período.

Gráfico 1
Gráfico 1

Comparando los datos de Almadén y Ciudad Real con los obtenidos en Alcázar de San Juan y Puertollano, donde la mayor desprecipitación de las series pluviométricas oscilan entre el 47'9% en la primera localidad y 75% en Puertollano, se observa que los parámetros de desprecipitación pluviométricas son bastante elevados.

En un clima tan variable como el nuestro, la variabilidad de los regímenes medios la representamos con las curvas de probabilidad correspondientes a cada mes, como anotamos en el gráfico 2.

De otra forma, induciría a errores significativos en la consideración de la pluviometría.

En este gráfico se pueden observar los regímenes típicos correspondientes a la probabilidad de ocurrencia del 50%, según las observaciones durante el período 1951-1980.

Gráfico 2
Gráfico 2

Como datos más recientes, se tiene como referencia la medida hidrológica de Ciudad Real capital en los últimos 60 años (1930-1990). Apreciamos la disparidad de lluvias según años de mayor o menor sequía, con grandes diferencias de precipitaciones.

Así el año más lluvioso fue el 1.968-1.969 con 719'4 litros/año, y el más seco 1.994-1.995, con 196'4 litros/año, dando una media, entre dichos años, de 426'7 litros/año. Todo esto, tomando como referencia el año hidrológico desde el 1 de septiembre al 31 de agosto del año siguiente.

En el año hidrológico que dio comienzo el 1 de septiembre de 1997 y hasta el día de hoy, las precipitaciones mensuales han sido las siguientes:

Septiembre de 1997: 34'2 l/m 2
Octubre de 1997: 48'1 l/m 2
Noviembre de 1997: 109'3 l/m 2
Diciembre de 1997: 85'3 l/m 2


Enero de 1.998:

31'6 l/m 2 Julio de 1998: Inapreciable

Febrero de 1998:

43'2 l/m 2 Agosto de 1998: 11.3 l/m 2

Marzo de 1998:

22'6 l/m 2 Septiembre de 1998: 22.7 l/m 2

Abril de 1998:

28.4 l/m 2 Octubre de 1998: 11.0 l/m 2

Mayo de 1998:

93.3 l/m 2 Noviembre de 1998: 5.1 l/m 2

Junio de 1998:

12.4 l/m 2 Diciembre de 1998: 29.3 l/m 2

Enero de 1999:

22.2 l/m 2 Julio de 1999: 1.6 l/m 2

Febrero de 1999:

3.1 l/m 2 Agosto de 1999: 0.0 l/m 2

Marzo de 1999:

29.6 l/m 2 Septiembre de 1999: 38.1 l/m 2

Abril de 1999:

16.9 l/m 2 Octubre de 1999: 137.6 l/m 2

Mayo de 1999:

12.9 l/m 2 Noviembre de 1999: 11.3 l/m 2

Junio de 1999:

12.5 l/m 2 Diciembre de 1999: 29.9 l/m 2

Enero de 2000:

14.4 l/m 2 Julio de 2000: 0.0 l/m 2

Febrero de 2000:

1.7 l/m 2 Agosto de 2000: Inapreciable

Marzo de 2000:

11.2 l/m 2 Septiembre de 2000: 13.4 l/m 2

Abril de 2000:

119.1 l/m 2 Octubre de 2000: 35.3 l/m 2

Mayo de 2000:

47.3 l/m 2 Noviembre de 2000: 42.2 l/m 2

Junio de 2000:

1.5 l/m 2 Diciembre de 2000: 54.5 l/m 2

Enero de 2001:

75.6 l/m 2 Julio de 2001: Inapreciable

Febrero de 2001:

15.9 l/m 2 Agosto de 2001: 0.0 l/m 2

Marzo de 2001:

97.1 l/m 2 Septiembre de 2001: 40.8 l/m 2

Abril de 2001:

3.8 l/m 2 Octubre de 2001: 80.6 l/m 2

Mayo de 2001:

35.5 l/m 2 Noviembre de 2001: 52.2 l/m 2

Junio de 2001:

5.0 l/m 2 Diciembre de 2001: 17.8 l/m 2
Enero de 2002: 28.8 l/m 2 Julio de 2002: Inapreciable

Febrero de 2002:

1.6 l/m 2 Agosto de 2002: 5.2 l/m 2

Marzo de 2002:

67.3 l/m 2 Septiembre de 2002: 26.6 l/m 2

Abril de 2002:

52.0 l/m 2 Octubre de 2002: 38.1 l/m 2

Mayo de 2002:

26.6 l/m 2 Noviembre de 2002: 56.4 l/m 2

Junio de 2002:

5.3 l/m 2 Diciembre de 2002: 61.7 l/m 2

Enero de 2003:

45.0 l/m 2 Julio de 2003: Inapreciable

Febrero de 2003:

43.6 l/m 2 Agosto de 2003: 18.8 l/m 2

Marzo de 2003:

17.4 l/m 2 Septiembre de 2003: 19.9 l/m 2

Abril de 2003:

15.5 l/m 2 Octubre de 2003: 123.0 l/m 2

Mayo de 2003:

17.5 l/m 2 Noviembre de 2003: 47.1 l/m 2

Junio de 2003:

4.3 l/m 2 Diciembre de 2003: 39.7 l/m 2


Enero de 2004:

19.0 l/m 2
Febrero de 2004: 54.0 l/m 2

Marzo de 2004:

85.9 l/m 2
Abril de 2004: 54.1 l/m 2


Dirección General de Protección Civil y Emergencias