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Dirección General de Protección Civil
La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el período de tiempo comprendido entre los años 1990 y 2000 como "Decenio Internacional para la reducción de Desastres Naturales" con el objetivo básico de reducir la pérdida de vidas, los daños materiales y las perturbaciones sociales v económicas causadas, en los distintos países por desastres naturales tales como inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas, incendios forestales y otras calamidades.
Llegando al último período de la década, el Secretario de las Naciones Unidas para el DIRDN ha previsto organizar una serie de importantes acontecimientos, entre ellos la celebración de un Foro que tendrá lugar en Ginebra en julio de 1999, en el que se tratará de los logros alcanzados a nivel nacional y regional y las perspectivas de futuro en el ámbito de la reducción de las catástrofes naturales. Para un' mejor desarrollo de este Foro el DIRDN viene propugnando la celebración previa de reuniones y conferencias de carácter regional.
El Ministerio del Interior de España, a través de la Dirección General de Protección Civil, con la Generalidad Valenciana y la colaboración del resto de las Administraciones públicas e Instituciones representadas en el Comité Español del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, han querido servir de anfitriones a los representantes de los Comités Nacionales y Puntos Focales del DIRDN de los países del ámbito mediterráneo, así como de los organismos públicos responsables de la defensa civil y la protección civil de los mismos países.
Para ello dichas entidades han decidido convocar con los auspicios del Secretariado de las Naciones Unidas para el DIRDN, una Conferencia Regional Mediterránea que tendrá como objetivos fundamentales el análisis de la situación actual en cuanto se refiere a prevención y mitigación de riesgos, los mecanismos de cooperación existentes y las posibles medidas a adoptar, con vistas a los próximos años, para mejorar esta cooperación, tanto entre los países de la región, como con respecto a otros países, organizaciones e instituciones.
Para el mejor cumplimiento de estos objetivos se prevé que junto con el tratamiento de los problemas a escala nacional e internacional se aporten puntos de vista desde las ópticas local, departamental y regional para lo que se establecerán las sesiones específicas adecuadas.
Se pretende que las conclusiones de esta Conferencia sirvan para enriquecer los debates del Foro Internacional a celebrar posteriormente y orientar las estrategias que en materia de prevención y mitigación de desastres hayan de seguirse en el futuro, así como que la Conferencia misma sirva para fomentar y, en su caso, fortalecer las relaciones de cooperación entre los países de la región.
DECLARACION DE VALENCIA
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES DE LA CONFERENCIA REGIONAL DEL DIRDN
(Valencia, 4 al 7 Mayo de 1999)
Las Delegaciones en la Conferencia Regional Mediterránea del Decenio Internacional para la Reducción de Desastres Naturales celebrada en Valencia,
CONSIDERANDO;
La Resolución 44/236 de 22 de diciembre de 1989, de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, y que la evolución en el número de víctimas y pérdidas materiales y económicas, después de un esperanzador descenso, han vuelto a crecer significativamente.
La Resolución 46/128, de 19 de diciembre de 1991, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que se recomendó adoptar un criterio integrado para la gestión de los desastres en todos sus aspectos y se propuso crear una cultura mundial de prevención.
El Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Rio de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992, en particular en cuanto se refiere a la necesidad de aumentar la cooperación con los países afectados por desastres naturales u otras situaciones de emergencia capaces de producir efectos perjudiciales sobre el medio ambiente.
El Documento sobre "Estrategia y Plan de Acción de Yokohama para un mundo más seguro: Directrices para la Prevención, Preparación y Mitigación", adoptado en la Conferencia Mundial sobre Reducción de los Desastres Naturales, celebrada en Yokohama en mayo de 1994.
El Documento sobre "Principios y Recomendaciones de Actuación: Directrices para la Prevención de Desastres y la Reducción de la Vulnerabilidad", adoptado en el Seminario Internacional sobre "Reducción de Desastres en la Región Mediterránea" celebrado en Castelnuovo di Porto (Roma) en septiembre de 1996.
AFIRMAN:
La región mediterránea constituye no solo una entidad geográfica, histórica y cultural bien diferenciada, sino un área con fenómenos naturales potencialmente peligrosos que, aunque con variaciones, son comunes y presentan características similares en la práctica totalidad del territorio: terremotos, volcanes, inundaciones torrenciales o relámpago y movimientos de ladera, así como incendios forestales.
La evolución de los riesgos es el fundamento indispensable para una eficaz política de prevención y mitigación de desastres. Las características de la región hacen de la Cooperación técnica entre países del área un medio de suma importancia para producir mejoras significativas en la calidad de tales evaluaciones.
La ordenación territorial y de los usos del suelo incluyendo la zonificación, han de formar parte importante de las políticas públicas de prevención y mitigación de desastres naturales, particularmente en aquellas zonas de la región mediterránea con una expansión demográfica creciente.
Las políticas públicas de prevención y mitigación de desastres naturales han de manifestarse en las pertinentes políticas de desarrollo económico, la protección del medio ambiente y la conservación de los bienes culturales. La integración de tales políticas y la consiguiente disminución de la vulnerabilidad individual y colectiva, forman parte esencial de un desarrollo económico y social sostenible.
La pobreza es un factor importante de vulnerabilidad frente a los fenómenos naturales. Criterios adecuados deberán ser tenidos en cuenta en la definición y puesta en práctica de la cooperación para el desarrollo con el fin de que contribuya de manera significativa en la reducción de riesgos.
La importancia de los esfuerzos de Organizaciones Intergubernamentales, tales como la Organización Internacional de Protección Civil y la Oficina Arabe de Protección Civil y Salvamento, entre otros, que trabajan en la región mediterránea para mejorar la prevención y mitigación de desastres.
Además de los gobiernos y administraciones estatales, las entidades locales y las regionales, según las competencias que tengan atribuidas por su correspondiente sistema jurídico e institucional, habrán de esforzarse por desarrollar una política activa en materia de prevención y mitigación de desastres y de contribución al socorro de la población en caso de emergencia. Puede ser de gran interés la organización y puesta en práctica de programas de evaluación de riesgos, con metodologías comunes, con la participación de entidades locales y, en su caso, regionales del ámbito mediterráneo.
La participación de los ciudadanos es clave para conseguir la máxima eficacia en cualquiera de las tareas de prevención, mitigación, alertas, socorro y rehabilitación /reconstrucción. La correcta y oportuna información a los ciudadanos sobre los riesgos y las medidas a poner en práctica para prevenirlos, además de un derecho, son necesarias para lograr una autoprotección y una participación eficaces.
La importancia de implicar a los medios de comunicación social como participantes activos en la mentalización, información y la creación de un estado de opinión que favorezca el reconocimiento de las posibilidades de la reducción de desastres.
Las personas deben asumir responsabilidades en la protección de sus vidas y bienes, adoptando las medidas y precauciones necesarias para recuperarse de los daños debidos a los desastres. En esta área los sistemas de seguros pueden jugar un papel social importante. Los gobiernos deberán asegurar que se pongan a disposición de los ciudadanos, como es la práctica en ciertos países, pólizas asequibles que cubran desastres naturales. El seguro será un incentivo para que los asegurados adopten medidas de prevención del riesgo.
La validez de los principios expresados en la Declaración de Pekín sobre Protección y asistencia para todos frente a las catástrofes en el siglo XXI: Plan de acción mundial para el fomento de la protección civil", adoptada durante la XI Conferencia Mundial de la Protección Civil, celebrada en dicha ciudad del 26 al 28 de octubre de 1998 y el "Convenio sobre el suministro de recursos de telecomunicaciones para la mitigación de catástrofes y las operaciones de socorro en caso de catástrofe" adoptado en la Conferencia Intergubernamental sobre Telecomunicaciones de Urgencia celebrada en Tampere (Finlandia), del 16 al 18 de julio de 1998.
RECOMIENDAN QUE:
Después de la terminación del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales en 1999 se mantengan las funciones de coordinación internacional y promoción de reducción de desastres naturales. Con este fin los participantes apoyan la continuidad en el Sistema de las Naciones Unidas de un mecanismo interagencias de naturaleza interdisciplinaria e intersectorial. En particular este mecanismo deberá continuar promoviendo la cooperación internacional en este campo.
Se refuercen los lazos en materia de prevención y mitigación de desastres naturales y de ayuda mutua entre los países que forman parte la región mediterránea. Con esta finalidad parece adecuado el dar una continuidad a esta Conferencia Regional Mediterránea del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales de Valencia, por medio de reuniones periódicas de alcance similar. Estas reuniones deberán fomentar la discusión y puesta en práctica de proyectos conjuntos y facilitar la definición de una Estrategia Mediterránea para la Prevención de Desastres y la Reducción de la Vulnerabilidad. Una vez definida esta estrategia deberá llevarse a cabo a través de un marco regional definido con este fin.
La cooperación regional reforzada juegue un papel importante en la prevención y mitigación de las consecuencias de desastres naturales a través de:
Intercambio de datos y uso en común de infraestructuras y medios técnicos que permitan la previsión, seguimiento y evaluación temprana de las consecuencias de fenómenos naturales potencialmente peligrosos.
Programación y puesta en práctica de simulacros conjuntos.
Reglas y procedimientos comunes para una mejor asistencia mutua.
Intercambio de información sobre metodología y medios para la educación del público entre las instituciones especializadas de la región mediterránea.
Creación de una red de instituciones especializadas en la formación de los equipos de intervención e intercambio de experiencia entre ellas.
Como parte de un enfoque integral de reducción y mitigación de desastres, la asistencia en caso de desastre no debería limitarse a acciones inmediatas de respuesta sino extenderse a las que faciliten la vuelta a la normalidad.
El ámbito de futuras iniciativas debería ampliarse para abarcar desastres naturales y tecnológicos.
Deberían ser apoyados los Programas del "Acuerdo Parcial Abierto en Materia de Prevención, de Protección y de Organización de los Socorros contra los Riesgos Naturales y Tecnológicos Mayores" del Consejo de Europa (FORM-OSE, STRIM y EDRIM); de la Comisión Europea (EUROMED), y de la Asociación de Ciudades Mediterráneas (GEMITIS - Mediterráneo) y las artividades del Centro Mediterráneo para la Reducción de la Vulnerabilidad.
Habría de prestarse especial atención a las próximas reuniones sobre estos temas que se van a celebrar en la región Mediterránea: París (17-19 junio de 1999), Túnez (14-16 de septiembre de 1999) Nápoles (27-30 de octubre de 1999).
SOLICITAN
A la Secretaría del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales que ponga en conocimiento de la comunidad internacional esta Declaración, en particular durante el próximo Programa Forum del DIRDN que se celebrará en Ginebra en julio de 1999.
Fuente. Dirección General de Protección Civil. Unidad de Apoyo a Dirección.