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Revista de Protección Civil

INFORMES TECNICOS
Lluvias

Las lluvias y sus incidencias sobre el territorio

Distribución de las precipitaciones

España se caracteriza por tener una pluviometría media no muy elevada aunque muy irregular y en ocasiones pueden llegar a registrarse, en pocas horas, precipitaciones con valores superiores al promedio anual. Estas precipitaciones extraordinarias son las responsables de las crecidas en los cursos fluviales y con frecuencia las causantes del graves inundaciones.

Aunque las crecidas son, en su origen, un problema hidrológico, en su desarrollo sobre zonas de actividad humana se convierten en un problema territorial con amplias repercusiones socioeconómicas.

La época en la que son más frecuentes los episodios de lluvias torrenciales varía según el sector donde tenga lugar.

En el litoral mediterráneo se alcanzan precipitaciones de tipo torrencial en los meses tardo-estivales de septiembre a noviembre, aunque no es inusual que se adelanten al mes de agosto. Es decisivo en esta época, el comportamiento térmico de las aguas del Mediterráneo. Se forman conjuntos convectivos de grandes dimensiones y efectos pluviométricos muy significativos en todo el área mediterráneo peninsular.

En la franja Cantábrica, los episodios de precipitaciones intensas se localizan tanto en los meses de verano, especialmente agosto, como en los meses invernales de febrero y marzo.

En las áreas del interior peninsular las fuertes precipitaciones muestran preferencia por los meses de julio y agosto cuando el calor acumulado es tan elevado que cualquier irrupción de aire frío en las capas altas de la troposfera es capaz de activar mecanismos de termo convección.

Si hacemos una relación de los episodios de lluvias con víctimas en la última década en España, observamos como estos se han producido durante el período Junio-Noviembre.

Año

Mes

Provincia

Nº víctimas

1994 Octubre Barcelona 7
1995 Julio Guadalajara (Yebra, Almoguera) 9
1996 Agosto Huesca (Barranco de Arás) 87
1997 Septiembre Alicante 5
1997 Noviembre Badajoz 23
1999 Septiembre Avila 3
2000 Junio Barcelona
Tarragona
3

En el informe estadístico elaborado por el Consorcio de Compensación de Seguros sobre Riesgos Extraordinarios se refleja , a partir del número de expedientes por inundaciones gestionados por esta entidad, la distribución por meses para el período 1987 – 1997. Se observa en este gráfico como los meses con más solicitudes de ayudas coinciden con los meses de septiembre, octubre y noviembre (mes que incluye las solicitudes de ayudas consecuencia de las graves inundaciones de Badajoz)

R.E.B. Distribución porcentual del total de expedientes por inundaciones por meses

Efectos territoriales y económicos de los episodios de lluvias intensas

Las grandes cantidades de lluvia registradas en un episodio de lluvia torrencial tienen como efecto inmediato el aumento de los caudales de los ríos y ramblas peninsulares.

Las avenidas son procesos naturales derivados de la acción del modelado del terreno y su localización espacial es fácilmente previsible: Llanuras de inundación y zonas adyacentes al cauce en ríos encajados.

La acción del hombre puede aumentar directa o indirectamente la incidencia de los procesos hidrológicos, llegando a ser la causa del incremento del riesgo en determinadas zonas. Los usos del suelo :deforestación, incendios, cultivos en suelos inadecuados, favorecen la intensidad o grado de incidencia de los riesgos hidrológicos y, la presencia de determinadas infraestructuras :instalaciones industriales, impermeabilización de superficies, construcción de infraestructuras viarias, suele agravar el problema de las zonas urbanas.

Los cursos fluviales de nuestra geografía han sufrido modificaciones intensas por el hombre en el transcurso de los siglos. Las llanuras de inundación se han ido ocupando de manera desordenada construyendo en los lechos naturales de los ríos y acondicionándolos en muchos casos para satisfacer las demandas económicas de la población. Estas actuaciones, ajenas al comportamiento natural de los cursos fluviales, son las principales responsables de los efectos catastróficos que en los últimos años se han registrado con ocasión de episodios de lluvias significativas.

Medidas de mitigación

Hasta la década de los ochenta, las estrategias que se utilizaban para mitigar los daños provocados por las inundaciones eran mayoritariamente medidas estructurales. Estas medidas actuaban directamente sobre el comportamiento hidrológico – hidráulico de la avenida. El "Estudio de la Comisión Técnica de Inundaciones" (1982) es un fiel reflejo de cómo se trataba el tema de las inundaciones en aquellos años. Se intentaba reducir o eliminar las zonas con riesgo de inundaciones a través de obras de defensa: encauzamientos, trasvases, obras de drenaje, embalses de laminación,…

Actualmente existe controversia sobre la real utilidad de estas medidas estructurales ya que "en los desastres de Biescas (1996) y Badajoz (1997) existían soluciones estructurales que no solo no impidieron las catástrofes sino que las magnificaron por aumento del aporte de sólidos arrastrado en Biescas y por la exposición en Badajoz." (F.J. Ayala, 1999).

Otro factor negativo añadido a estas actuaciones es que generan una falsa sensación de seguridad en las poblaciones que viven cercanas al riesgo.

No debemos olvidar que los ríos y torrentes tienen su dinámica propia que atiende a su perfil geomorfológico y a las condiciones ambientales, ambas difíciles de modificar.

Otras medidas menos potenciadas pero que se empiezan a considerar cada vez más son las medidas denominadas no estructurales. Estas actuaciones preventivas no evitan el riesgo de inundaciones pero pueden mitigar sus efectos negativos.

En algunas de estas medidas, protección Civil ya tiene un papel decisivo.

En la ordenación de zonas inundables, la clasificación establecida en la Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones marca las pautas para una zonificación del riesgo de inundaciones en cada Comunidad Autónoma. Se debería ir aún más lejos en la línea de un procedimiento semejante al de las Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA) donde cualquier instalación nueva sobre un territorio con riesgos naturales necesitaría por parte del promotor-constructor de un análisis y actuaciones de mitigación del riesgo. Este procedimiento permitiría disponer de un instrumento de protección a la seguridad de las personas.

En cuanto a los Sistemas de Vigilancia y Alerta Meteorológicas e Hidrológicas, Protección Civil e Instituto Nacional de Meteorología llevan más de una década trabajando conjuntamente - hasta el año 1996 con los PREVIMETs y desde 1996 con el Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Fenómenos Meteorológicos Adversos- en la predicción meteorológica.

Sin embargo aún queda una laguna importante en cuanto a la previsión hidrológica al faltar, en muchas ocasiones, cauces de comunicación con la Dirección General de Obras Hidráulicas y Calidad de las Aguas.

En la educación para el riesgo, la Escuela Nacional de Protección Civil está trabajando en programas escolares para los distintos riesgos (naturales y tecnológicos) dirigido a Educación Primaria y Secundaria. Estas actividades pedagógicas tienen como objetivo enseñar la cultura preventiva desde las edades más tempranas. Sin embargo, no se descuida la formación – información de la población adulta ya que paralelamente también se está elaborando material sobre medidas de autoprotección en los distintos riesgos para la población.

Cartografía temática:

En los últimos años, y a raíz del episodio catastrófico de Biescas, 1996, surge la necesidad por parte de distintos organismos de la Administración del Estado, de disponer de una cartografía temática de zonas potencialmente inundables.

Esta cartografía resultado del análisis de riesgo en el territorio nacional, serviría de instrumento base para decidir las políticas, estrategias y medidas, tanto estructurales como no estructurales, que deberían acometerse para prevenir las inundaciones y reducir sus consecuencias.

Un informe presentado y aprobado en el Senado sobre "Prevención y Asistencia en Situaciones de Catástrofes" (BOCG, Senado, Serie I, nº 596, Boletín General -, 9 de diciembre de 1998) propone un Programa Nacional de Cartografía Temática de Zonas Potencialmente Inundables y su Nivel de Riesgo Asociado.

Este programa estaría coordinado por las Comunidades Autónomas, con la participación de la Administración del Estado, la intervención de diversos organismos de carácter técnico – científico donde se incorporarían criterios multidisciplinarios y financiado por el Consorcio de Compensación de Seguros.

Actualmente, a pesar de encontrarse bloqueado por problemas de financiación, este Programa sigue generando mucha expectación y mucho debate como lo demuestran las últimas "Jornadas sobre Riesgo de Inundación y Régimen Urbanístico del Suelo" organizadas en noviembre de 1999 conjuntamente por el Consorcio de Compensación de Seguros y el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

Esperemos, que esta paralización no sea más que una interrupción temporal y que con el esfuerzo de todos los implicados alcancemos el objetivo final: un buen análisis del riesgo de inundaciones para una mejor prevención y planificación.

Siembrame llorando ... y segaras cantando ..

Ariane Alvarez Seco
Técnico Superior en Riesgos Climáticos y Meteorológicos
Dirección General de Protección Civil

 

Ministerio del Interior Revista Protección Civil

Número 5 - Septiembre 2000

DGPC